botero.jpgSeis investigadores de la Universidad estadounidense de Michigan, en Ann Arbor, han desvelado parte del rompecabezas de la obesidad, al determinar que una proteína única de las neuronas es clave para la regulación del peso en el organismo. Al mismo tiempo, esta molécula que se la conoce con las siglas «SH2B1» desempeña un papel de primer orden en la cascada de señales que se refieren al almacenamiento de grasas, balance energía-peso y azúcares en el organismo. La cautela, una vez más, es coprotagonista en este trabajo científico publicado en «Journal of Clinical Investigation», bajo la dirección de Liangyou Riu del Departamento de Fisiología Molecular de ese campus universitario.
De momento, no se puede hablar de una nueva diana terapéutica para controlar el peso y prevenir la diabetes, ya que el estudio se ha llevado a cabo con animales de laboratorio, pero sí es verdad que la obesidad tanto en humanos como en roedores se vincula a alteraciones en el sistema de señales de las hormonas leptina e insulina, que origina un exceso de peso o la aparición de la diabetes tipo 2 en adultos. El estudio se llevó a cabo con roedores alterados genéticamente para que expresaran una forma única de esta proteína en sus células cerebrales. De esta forma, los científicos pudieron aislar su actividad en el hipotálamo, la zona que coordina las señales entre el cerebro y el organismo relacionadas con la sensación de hambre y el balance de energía y nutrientes.
En las conclusiones del estudio se subraya que con sólo restaurar esa proteína en el cerebro de los ratones corrigieron los desórdenes metabólicos que habían desarrollado y mejoraban la transducción de señales.
Este científico descubrió hace unos años la importancia metabólica de la proteína «SH2B1». Ahora, los investigadores han desvelado que, además, se expresa de cuatro formas diferentes en varios tejidos.