Médicos de familia alertan de una posible deshumanización de la asistencia sanitaria, “después de 2.000 años de relación humana entre médico y paciente”

Para paliar esta posible situación en el XXI Congreso de la CAMFiC se habló de la necesidad de una Medicina “basada en la afectividad”

Barcelona – La situación actual y las perspectivas futuras de la profesión médica dentro de uno mundo cambiante constituyó el núcleo de la mesa redonda “El arte del médico clínico”, celebrada en el marco del XXI Congreso de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC), celebrado en Salou, recientemente. Los argumentos de la misma giraron en torno, sobre todo, a tres ejes: la relación individual médico-paciente y los valores en que se basa; la formación de los médicos; y los peligros de deshumanización de la asistencia sanitaria.

El doctor Xavier Allué Martínez, jefe de servicio de Pediatría del Hospital Joan XXIII de Tarragona, médico, etnólogo y antropólogo, esbozó cómo puede ser el futuro ante la nueva sociedad emergente, y la dicotomía que aparece entre la competencia científica y la incompetencia cultural.

En su opinión, esta dicotomía se hace evidente por las diferencias que existen entre la cultura de los médicos y la de la población a la que atienden (en parte, a consecuencia de las grandes migraciones del mundo globalizado). El peligro es la posible deshumanización de la asistencia sanitaria “después de dos mil años de relación humana entre médico y paciente”, tal como advirtió este experto.

Tal es así que la doctora Ana Maria Jiménez Monzón, médico de familia que ejerce a Las Palmas de Gran Canaria y que pertenece al grupo impulsor de Dimensión Humana de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) habló de la necesidad de una Medicina “basada en la afectividad”. “La medicina basada en la evidencia no es posible sin el paciente, sus creencias, prejuicios y expectativas. Para que éstas tengan cabida en el mundo médico actual, tendríamos que hablar conjuntamente de una medicina basada en la afectividad”, según insistió la doctora Jiménez Monzón.

Por su parte, la doctora Rosa Solà Alberich, catedrática de Medicina de la URV, se refirió al papel de la Universidad en la formación de médicos en esta sociedad cambiante. Y, fundamentalmente, “como la enseñanza no debería limitarse a dar competencias en el terreno puramente científico, sino también transmitir las actitudes y valores que han de conformar al médico en general y al médico de familia en particular”.

Para la clausura del Congreso de la CAMFiC se eligió como temática “La función clínica del médico de familia”, a cargo del doctor Albert Planes, ex presidente de la semFYC y de la CAMFiC.

Azprensa 29 de mayo de 2007