Diversas organizaciones acusan a las grandes farmacéuticas de usar a los ciudadanos de ese país como "cobayas" para probar medicamentos que luego comercializan en Occidente

Al menos 49 bebés han muerto desde enero de 2006 en 42 ensayos clínicos efectuados en el Instituto de Ciencias Médicas (AIIMS, por sus siglas en inglés) de India, uno de los más prestigiosos centros públicos del país. El Gobierno se ha visto obligado a abrir una investigación tras las denuncias de diversas organizaciones que aseguran que las multinacionales farmacéuticas se aprovechan de la pobreza y el analfabetismo en ese país para usar a sus habitantes como "cobayas". Tampoco ha contribuido a calmar la polémica el comentario que hizo la semana pasada a la prensa el ministro de Sanidad, Abumani Ramadoss, quien también es presidente del AIIMS, cuando dijo que ésta es "una célebre institución de investigación" y que "los niños habrán muerto por las enfermedades que ya debían de sufrir".

El presidente de la ONG Uday Fundation, Rahul Verma, dio la voz de alarma sobre las muertes, lo que forzó hace ocho días al Ministerio de Salud a exigir la apertura de una investigación, a cargo de un panel médico del propio Instituto. A la denuncia de Verma se sumó la del experto farmacéutico Chandra Gulhati, editor del Índice de Especialidades Médicas, quien observó lagunas y opacidades en las informaciones del AIIMS sobre lo ocurrido.

Gulhati puso el acento en que los niños fueron utilizados para probar dos medicamentos contra la hipertensión. "Estas medicinas, Valsartan (producido por Novartis) y Olmesartan (de Daiichi Sankyo), se prescriben a personas mayores de 18 años; están contraindicadas para niños", ha asegurado a Efe el farmacéutico. "¿Cómo pueden probarlas en niños de un año? No sólo no es ético, sino inédito", ha denunciado. Gulhati se ha preguntado si acaso la hipertensión "es un problema común en los niños de India". "Porque, si no lo es, ¿por qué hacer las pruebas en India y poner a sus niños en peligro sin beneficio alguno?; ¿por qué los niños indios son utilizados como cobayas?".

Las sospechas de Gulhati se fundamentan en el hecho de que los medicamentos probados ya tienen genéricos indios y no se pueden patentar en este país, donde los ensayos clínicos son infinitamente más baratos que en Occidente y el consentimiento de padres analfabetos más fácil de conseguir. "Es obvio que estas pruebas se hacen [en India] para prorrogar las patentes en Occidente sin ningún beneficio para India", ha manifestado. Las compañías extranjeras, ha abundado, "están simplemente aprovechándose de la pobreza y la ignorancia en India".

Una simple lectura del tratamiento

A la polémica ha contribuido la vaguedad de las respuestas del AIIMS a preguntas como qué segmentos de la población fueron empleados en las pruebas, qué información recibieron los padres, qué dolencias sufrían los niños que participaron en ellas o si se recabaron los permisos necesarios para efectuarlas.

El Instituto ha explicado que, cuando los padres son analfabetos, "el médico les lee en voz alta el tratamiento" propuesto para sus hijos. "Si los padres no pueden leer ni escribir, ¿acaso esperan que entiendan las implicaciones de estos ensayos?", ha protestado por su parte Verma.

El portavoz del AIIMS, Y.K.Gupta, ha señalado al ser consultado por Efe que sólo 6 de los 42 ensayos realizados, que implicaron al 5% de los 4.142 niños del total (2.728 menores de un año), fueron financiados por la industria farmacéutica, contaban con el permiso de la autoridad india pertinente (el Controlador General de Drogas) y en ellos "no hubo muertes". Gupta ha añadido que esos estudios, para probar medicamentos contra la hipertensión, se efectuaron al mismo tiempo en EE UU, Rusia y otros países europeos.

Los fallecimientos tuvieron lugar, ha puntualizado, entre niños sometidos a "otros estudios debidamente aprobados por el Comité Ético del AIIMS", como tratamientos para "enfermedades graves con riesgo de muerte", lo que incluyó a pacientes con "sepsis o fallos respiratorios" mantenidos mecánicamente con vida. En estos ensayos, "las muertes se debieron al historial de enfermedad grave que sufrían los niños", ha mantenido. El AIIMS ha negado que escoja a pacientes de clases bajas que acuden a este gran centro público, uno de los pocos de Delhi.

Mientras se espera el resultado oficial de la investigación, Verma ha señalado a Efe haber elevado su denuncia a la Comisión Nacional de Derechos Humanos "para que investiguen si ha habido abuso de los derechos humanos".

EFE – Nueva Delhi – 28/08/2008 – El País – Nota