La implantación de pruebas de laboratorio en el lugar de asistencia al paciente acelera la obtención de resultados en enfermos críticos, neonatos, crónicos, patologías infecciosas y otros

320 especialistas de laboratorio, de más de 30 países, se han reunido en el XXII Simposio Internacional de división de point-of-care testing (POCT) de la American Association for Clinical Chemistry (AACC) para revisar los últimos avances en análisis clínicos

Los diferentes avances tecnológicos y la incorporación de micro y nanotecnologías en instrumentos de reducido tamaño, han permitido el acercamiento de algunas pruebas de laboratorio al lugar de asistencia al paciente. Esta opción, que permite determinar ciertas magnitudes biológicas donde y cuando se necesitan, ofrece una posibilidad de mejora de la cartera de servicios del laboratorio clínico.

En palabras del Dr. José Luis Marín, miembro del Comité Organizador del Simposio y de la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC), las pruebas en el lugar de asistencia al paciente se definen como “aquellas magnitudes biológicas que se determinan fuera del laboratorio, en un entorno próximo al lugar de asistencia al paciente y que son realizadas en analizadores de fácil manejo por personal ajeno al mismo”.

La importancia de estas pruebas se ve respaldada por los más de 320 especialistas procedentes de 32 países, que se han reunido en Barcelona en el XXII Simposio Internacional de la división de POTC de la American Association for Clinical Chemistry (AACC), inaugurado por el presidente de esta importante asociación, el Dr. Larry Broussard y por el Dr. Marín, coordinado por la SEQC, para revisar las mejoras en análisis clínicos y que las citadas pruebas de laboratorio en el lugar de asistencia al paciente aportan en beneficio de diferentes poblaciones como los pacientes críticos y crónicos, los recién nacidos y aquellos que se ven afectados por algunas enfermedades infecciosas.

Los avances en este ámbito han permitido la realización de pruebas como la determinación de glucosa para el control de los pacientes diabéticos, tiras reactivas para el análisis sistemático de la orina, la medición de pH y los gases de la sangre, estudio de la coagulación, pruebas para el diagnóstico de enfermedades infecciosas y un largo etc.; en un amplio abanico de ubicaciones, que van desde las unidades de cuidados críticos, hasta el propio domicilio del paciente.

“Hay algunas poblaciones en las que el volumen de muestra que se ha de obtener del paciente es un aspecto muy importante a tener en consideración, como son los neonatos, por su bajo volumen en sangre, o pacientes crónicos, que necesitan una monitorización muy frecuente de algún parámetro de laboratorio para controlar su enfermedad”, afirma el Dr. Marín. A través de las pruebas de laboratorio en el lugar de asistencia al paciente es posible obtener resultados en un tiempo muy corto, lo que facilita el diagnóstico y la toma de decisiones por parte del médico. “Las condiciones clínicas de los pacientes, su ubicación física y las distintas estrategias terapéuticas requieren que los resultados de las pruebas de laboratorio sean emitidos con la celeridad adecuada para que sean llevadas a cabo las correspondientes actuaciones médicas”, señala el especialista.

Pasado, presente y futuro

Estas pruebas deben ser lideradas desde los laboratorios clínicos por los profesionales que tienen conocimiento para ello. Para el Dr. Marín, “es importante contemplar programas de formación para todos los posibles usuarios de estas pruebas, cuyos conocimientos pueden no estar relacionados con las distintas áreas de laboratorio”.

Por ello y, para facilitar la correcta puesta en marcha y evolución de estos sistemas, existe la “Guía para la implantación de pruebas de laboratorio en el lugar de asistencia al paciente”, creada por un grupo de profesionales pertenecientes a diversos campos relacionados con estas pruebas, y bajo la tutela de la SEQC, con el objetivo de crear un marco legal que permita la regulación de este tipo de tecnología.

Es esencial establecer las necesidades de estas pruebas y su justificación, ya que “sólo tienen sentido cuando sustituyen o complementan con ventajas algunas prestaciones de los laboratorios en beneficio de los pacientes”, determina el Dr. Marín. Precisamente, entre los objetivos de cara al futuro, está la difusión de este tipo de pruebas en aquellas áreas donde puedan contribuir a mejorar la atención de los pacientes, tanto en el ámbito hospitalario, como de consultas externas y asistencia domiciliaria, mejorando la gestión de las extracciones y evitando segundas visitas innecesarias y pérdida de horas laborales. Por otra parte, también “es necesario mejorar la formación de los profesionales del laboratorio implicados y que contemplen la realización de estas pruebas como una oportunidad más para ampliar nuestro marco profesional”, concluye el especialista.

CONCLUSIONES DEL SIMPOSIO

• Estas pruebas son coste-efectivas cuando se eligen correctamente y se aplican donde son necesarias.
• Algunos colectivos, como pacientes críticos, crónicos o neonatos, se benefician con su aplicación.
• Estas pruebas, por sus plataformas portátiles, también son necesarias para dar asistencia a algunos tipos de poblaciones muy dispersas o en grandes catástrofes donde no existan cerca instituciones sanitarias.
• Los profesionales del laboratorio han de implicarse en la elección de la tecnología, la formación de los usuarios y la calidad de los resultados que se obtengan.
• Son necesarios marcos de normativa legal que diriman las responsabilidades de todos los que participan en este tipo de análisis.
• El importante esfuerzo en investigación y desarrollo tecnológico hará que, en los próximos años, aparezcan numerosos métodos para la realización de complejos diagnósticos moleculares de enfermedades genéticas e infecciosas, en analizadores sencillos y en cualquier lugar donde se necesiten, siempre bajo la tutela de los profesionales especialistas de las diversas áreas del laboratorio clínico.

La SEQC

La Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC) – fundada en 1976- engloba actualmente alrededor de 2.000 profesionales y tiene como objetivo principal agrupar a todos los científicos interesados en el campo de la Bioquímica Clínica, promover la difusión de las publicaciones científicas y técnicas, organizar reuniones, cursos y congresos de carácter nacional e internacional y cooperar con otras Sociedades Científicas. Asimismo, la sociedad quiere contribuir a estudiar y recomendar métodos normalizados y establecer directrices y recomendaciones para la formación en el campo de la Bioquímica Clínica y Patología Molecular.

Azprensa, septiembre 23/2008, leer nota completa