octubre 2008


Investigadores esatdounidenses comprobaron que una dieta rica en azúcar  tiene efectos muy similares en el hígado a los causados por un exceso en el consumo de bebidas alcohólicas.

De acuerdo a un estudio realizado en la Universidad de Duke en Estados Unidos, un exceso de azúcar en la dieta puede producir una esteatosis hepática no alcohólica, similar a la que se produce por un exceso en el consumo de bebidas alcohólicas.

El azúcar no sólo se encunetra en los dulces, sino también lo contienen los hidratos de carbono, ya que su objetivo es la de proporcionarnos energía, la que que si no es consumida se acumularán en forma de grasa en nuestro cuerpo.

Según este estudio, la transformación del azúcar en grasas es lo que se produce en el hígado como consecuencia de un exceso de este nutriente en la sangre.

Si bien, es sabido que un exceso de azúcar es perjudicial para nuestro organismo y que causa aumento en el peso, pueden existir otras consecuencias que van mas allá, y es que puede llegar a dañar órganos internos como el hígado.

Esto hace que el hígado acumule este exceso de azúcar formando grasa en su interior, lo que causaría una esteatosis hepática o lo que popularmente se conoce como hígado graso producido habitualmente por una ingesta masiva de alcohol.

Dentro de los principales síntomas de esta enfermedad se encunetra dolor en la parte superior derecha del abdomen, fatiga crónica, malestar general y pesadez después de las comidas.

Los altos niveles de azúcar en la sangre se pueden disminuir con ejercicio físico y una dieta adecuada, baja en azúcares e hidratos de carbono. El hígado graso es un trastorno reversible que se puede solucionar.

La tercera, 24 de octubre de 2008, leer nota completa

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Video del III Taller Regional Panamericano "Pacientes por la Seguridad del Paciente en el Contexto de los Derechos Humanos", auspiciado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud de la Nación Argentina (MSN).

Participaron líderes de pacientes que arribaron desde Canadá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, EE.UU., México y Argentina

Invitado por RAMPA y por la Organización Panamericana de la Salud, participó la Fundación HCV Sin Fronteras y Hepatitis C 2000

Un nuevo estudio demuestra que hablar del "final de la vida" con el médico no aumenta el estrés emocional ni reduce la calidad de vida de los pacientes terminales, sino que mejora su calidad de vida y la de sus seres queridos a medida que se acerca la muerte.

"Hicimos este estudio porque hablar de la muerte es difícil y triste y queríamos conocer si esas conversaciones son útiles o si mejoran la calidad de vida de los pacientes y la atención médica al final de la vida", dijo la doctora Alexi A. Wright.

"Hallamos que esas conversaciones producen beneficios en cascada en los pacientes y en sus familiares", agregó la experta a Reuters Health. El equipo dirigido por Wright, del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en Boston, analizó la relación entre las conversaciones sobre el final de la vida, la atención médica cercana a la muerte y la salud mental de los pacientes terminales y de sus familias en 332 pacientes con cáncer avanzado, sus parejas y/o un hijo adulto.

"Los pacientes que recordaban haber tenido esas conversaciones eran tres veces menos propensos a ser internados en terapia intensiva, cuatro veces menos proclives a necesitar asistencia respiratoria mecánica y seis veces menos propensos a necesitar maniobras de resucitación durante la última semana de vida", precisó Wright.
Los pacientes que mantuvieron esas conversaciones también ingresaron antes a un hospicio y estadías más prolongadas estuvieron asociadas con una mejor calidad de vida, mientras que una intervención más agresiva en el final de la vida estuvo relacionada con una peor calidad de vida del paciente.

"Me sorprendió ver que los seres queridos de los pacientes con cáncer terminal tratados con intervenciones intensivas al final de la vida tenían tres veces más riesgo de desarrollar depresión grave seis meses después de la muerte de su familiar", dijo Wright.
"Este estudio realmente transmite el mensaje de que las experiencias de los pacientes cerca del final de la vida tienen efectos a largo plazo sobre cómo los seres queridos viven después de su muerte", dijo Wright. En el estudio, publicado en Journal of the American Medical Association, más del 60 por ciento de los pacientes terminales no recordaban haber tenido conversaciones sobre el final de la vida con sus médicos.

"Es muy importante para los pacientes con cáncer avanzado hablar con sus médicos sobre la atención que quieren recibir al final de la vida porque su estado mental y físico a menudo se deteriora rápidamente y si sus familias y médicos no conocen sus deseos antes de que eso suceda podrían recibir asistencia médica que jamás hubieran querido recibir", opinó Wright.

Infobae, octubre de 2008, nota completa clic aquí

cana_azucar Por millares de años el ser humano satisfizo el gusto por el sabor dulce con fruta fresca, fruta seca y miel. Todos alimentos naturales que no contienen sólo azúcares, sino también vitaminas, minerales, enzimas,ácidos orgánicos, proteínas, agua, etc. Sin embargo hoy, la sacarosacontenida en el jugo de la caña de azúcar refinada y cristalizada- ha desplazado a las fuentes naturales de azúcares y es utilizada en enormes cantidades en infinidad de procesos industriales. Tanto se ha radicado psicológicamente el consumo de la sacarosa, que una familiatipo no resistiría más de un día sin su presencia. O sea que se haconvertido en una verdadera droga.

Dice el Dr. Bruker, investigador alemán y autor de un libro sobre el tema: "Mi experiencia de decenios investigando sobre el azúcar blanco me permitenconcluir que esta sustancia es capaz de crear un estado de adicción,del mismo grado que el ocasionado por drogas como la nicotina, el alcohol y el café. Existen estudios realizados en Estados Unidos que lo demuestran, pero que no se han hecho públicos por motivos económicos".

Como todas las drogas, el azúcar blanco, además de no beneficiar al organismo y no aportar ningún elemento nutritivo y vital, resulta altamente dañoso. Es un verdadero peligro para la salud pública, por ser fuente directa o indirecta de muchos padecimientos "modernos":caries dental, acidificación de la sangre, descalcificación,arteriosclerosis, infarto de miocardio, diabetes, obesidad, acné,úlcera de estómago, colesterol, tensión nerviosa, problemas decirculación, hiperexcitabilidad, degeneración hepática…

Muchos se preguntarán porqué resulta tan nocivo este derivado de la caña,cultivo originario de la India que los españoles introdujeron en América. La respuesta: la sustancia que hoy conocemos como azúcar poco tiene que ver con la planta original. Se trata sólo de sacarosa"purísima", priva de impurezas, de vitaminas, de minerales, de enzimas y de todo elemento vital.

O sea, una sustancia química completamente artificializada. Una vez ingerida y a diferenciade cualquier otro alimento se transforma completamente en energía, sin dejar siquiera trazas de residuos: nada de proteínas, grasas,almidones, vitaminas, ni minerales. Es decir que aporta calorías vacías. Como otras sustancias químicas puras, la sacarosa excita elorganismo con su carga energética inmediata, pero lo enerva y lo debilita, haciendo trabajar en vacío todo el aparato metabólico. Pero lo más grave es que para su metabolización el organismo debe emplear reservas orgánicas de vitaminas, amionoácidos y minerales,empobreciéndose.

Las investigaciones escasamente difundidas por cierto- indican que no solo el abuso, sino el simple uso de la sacarosa pura, predispone el organismo a las modernas enfermedades de la civilización. Indígenas de África y Asia cuando consumen azúcar refinado sufren las mismas enfermedades de los occidentales más golosos y sacarodependientes. Sin embargo en estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de 2.000 trabajadores deplantaciones de caña de azúcar, no se hallaron trazas de glucosa pese aque en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían unos350g de azúcar. La explicación: mientras la caña mascada es un alimentonatural y relativamente completo, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo. Otras investigaciones realizadas enÁfrica e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.

El azúcar blanco resulta particularmente nocivo para los niños, los ancianos y las mujeres, ya que roba del organismo calcio y sales minerales (sobre todo cromo). Esto sucede pues la sacarosa se une al calcio presente en la sangre, formando sucrato de calcio que se elimina por intestinos y riñones. También roba vitaminas y enzimas, necesariaspara su desdoblamiento (la sacarosa es un disacárido que el organismo debe convertir en compuestos simples como glucosa y levulosa).

Detallados estudios demuestran que cada vez que ingerimos sacarosa,para su metabolización agotamos reservas orgánicas de preciososaminoácidos (triptofano y metionina), de vitamina B (sobre todo B5, B6y B12), vitamina PP y minerales. De allí que se defina al azúcar blanco como un verdadero "ladrón" del organismo.

La Comunidad, El País, nota completa