Medicina alternativa o complementaria


 

Foto de la NoticiaEl Parlament aprobó hoy por unanimidad una Proposición No de Ley presentada por el PSIB, a la que se añadieron dos enmiendas del PP y el Grupo Mixto, mediante la cual se instó al Govern a llevar a cabo las actuaciones necesarias para que los médicos que ejerzan en Baleares puedan disponer del cannabis como recurso terapéutico cuando sea adecuado para mejorar la salud de los pacientes o paliar los efectos causados por diferentes patologías.

   Asimismo, mediante la enmienda de adición del PP, se pidió al Ejecutivo autonómico que inicie un programa piloto sobre la dispensación, efectos y seguimiento del uso terapéutico del cannabis en los pacientes oncológicos que los facultativos de salud consideren oportuno.

   El Grupo Mixto también incorporó una enmienda de sustitución, gracias a la cual la Cámara reclamó al Govern que haga un seguimiento de las experiencias y los programas piloto a nivel nacional e internacional que se están realizando sobre el uso terapéutico del cannabis y los beneficios que pueda aportar a los pacientes afectados por diferentes enfermedades.

   El Parlament aprobó esta iniciativa, después de que el PSIB defendiera una Proposición No de Ley en la que se instaba al Ejecutivo balear a llevar a cabo las actuaciones necesarias para que los facultativos puedan administrar cannabis en las formas que crean conveniente y sea más beneficioso para los pacientes.

   Así, esta Proposición fue ligeramente modificada con los cambios introducidos por la enmienda de adición de los ‘populares’ y las enmiendas de sustitución del Grupo Mixto, defendidas por Marián Suárez.

Europapress – abril de 2009 – Leer la nota completa

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¿Recuerdan el efecto Mozart? Tal como lo plantearon los medios, el mensaje decía que escuchar a Mozart hacía más inteligentes a los niños. No tenía mucha base científica, pero esta idea indicaba —y un volumen creciente de investigaciones lo ha sugerido desde entonces— que la música, y en concreto la música clásica, es beneficiosa para el organismo. Este campo cuenta aún con pocas evidencias, pero la probabilidad ha abierto un intenso debate entre científicos y otros expertos.

Matthew Gurewitshc (NYT) – 31 de marzo de 2009 – Link a la nota completa

“Escuchar música refinada y asistir a conciertos con regularidad rejuvenece en cuatro años nuestra edad real”,  “Escuchar música refinada y asistir a conciertos con regularidad rejuvenece en cuatro años nuestra edad real”, explicó recientemente el doctor Michael F. Roizen, director de bienestar del Wellness Institute de la Cleveland Clinic. “Tanto si se debe al alivio del estrés o a otras propiedades, hemos observado un descenso en la mortalidad general, reflejando la ralentización del envejecimiento de las arterias, así como los factores relacionados con el cáncer y medioambientales. Asistir a eventos deportivos como el fútbol o el fútbol americano no ofrece ninguno de estos beneficios”.

Que la música llega al núcleo de nuestro ser es un descubrimiento tan antiguo como la conciencia humana. Platón lidió con los poderes de la música en Leyes y otros diálogos, y no fue el primero en hacerlo. En muchas de sus escenas más conmovedoras, Shakespeare dramatizó el efecto relajante de la música sobre los espíritus turbados.
Curanderos de muchos tipos intentan utilizar la música con fines terapéuticos, aunque sólo sea como acompañante de los perfumes y el té verde. ¿Podría la música llegar a tener su puesto como medicina?

Una experta que apuesta por que lo hará es Vera Brandes, directora del programa de investigación sobre música y medicina de la Paracelsus Private Medical University de Salzburgo, Austria. “Soy la primera farmacóloga musical”, afirmó Brandes el pasado otoño en Viena. Está desarrollando medicación en forma de música, dispensada con receta. Para comercializar la línea de productos, ayudó a fundar Sanoson (sanoson.at), una empresa que también diseña sistemas de música personalizados para instalaciones médicas.

“Nos estamos preparando para lanzar nuestras terapias en Alemania y Austria en otoño de 2009”, dijo, “y esperamos lanzarlas en EEUU en 2010”.  “Oír música que calma en un punto ascendente de nuestro ciclo circadiano no nos calmará”
Terapias

Así es como funciona el tratamiento: una vez el médico ha establecido el diagnóstico, el paciente vuelve a casa con un protocolo de escucha y música cargada en un dispositivo parecido a un iPod. El momento específico de aplicación de la terapia resulta crítico.

“Oír música que calma en un punto ascendente de nuestro ciclo circadiano no nos calmará”, explicó Brandes. “Incluso podría molestarnos.” La tecnología —que incluye unos auriculares especiales y un formato especial como protección contra la piratería— la hemos desarrollado nosotros. Se ha rellenado una solicitud de patente en la oficina estadounidense de patentes y marcas.

La música también la hemos preparado nosotros. Para evitar la interferencia de asociaciones personales, la música consiste en su totalidad en material original. “Durante la investigación”, explicó Brandes, “nos dimos cuenta de que cuando la gente escucha música que conoce, su reacción es totalmente diferente”.

Roizen y Brandes coincidieron el pasado agosto en un simposio que llevaba por nombre La música y el cerebro, presentado por la Cleveland Clinic y la orquesta de Cleveland durante la estancia de la orquesta en el festival de Salzburgo.

Roizen, que es uno de los autores (junto con Mehmet C. Oz) de You: The Owner’s Manual y sus numerosas secuelas de gran éxito, hizo grandes aportaciones con su aire de showman en su discurso Los efectos beneficiosos de la música en su salud. Brandes, quien trabajaba en el programa para Mozart & Science 2008, un congreso internacional que se celebró en Viena el pasado noviembre, estuvo presente y descubrió que compartía con Roizen la pasión por cuantificar los efectos sobre la salud que muchos han atribuido a la fe. Los científicos de la naturaleza, muchos de ellos también músicos, han mirado la música con un ojo más analítico. En el utilitario siglo XX, Muzak construyó un imperio (que ahora está tramitando el capítulo 11 de la bancarrota) basado en la premisa de que la música de fondo en el lugar de trabajo podría aumentar la productividad. El doctor Oliver Sacks, el empedernido explorador de regiones desconocidas de la neurología, dedicó su último best-seller, Musicophilia a los efectos inusuales de la música en el cerebro. Tal como sabe cualquiera que posea un iPod, las listas de canciones personales pueden obrar pequeños milagros sobre el humor y el bienestar.
La pregunta es: ¿cómo?

Igual que los antiguos farmacéuticos, que destilaban extractos de las hierbas y plantas que les ofrecía la naturaleza, Brandes y sus socios analizan músicas de todos tipos para descubrir sus ingredientes activos, que a continuación se mezclan y equilibran en compuestos medicinales. Aunque evitan las grandes patologías o las enfermedades infecciosas, afirman que sus métodos cuentan con una amplia aplicación en desequilibrios psicosomáticos, tratamiento del dolor y lo que Brandes llama “enfermedades de la civilización”: la ansiedad, la depresión, el insomnio y ciertos tipos de arritmia.

En un estudio de 2008, Brandes y sus socios investigaron los efectos de la música en pacientes que sufrían hipertensión para la cual no se pueden encontrar causas orgánicas. Según su estudio, al escuchar un programa musical especialmente diseñado durante 30 minutos al día, cinco días a la semana durante cuatro semanas, los pacientes experimentaron mejoras clínicamente significativas en la variabilidad del ritmo cardíaco, un importante indicador de la función nerviosa autónoma.

Tal como lo ve Brandes, en el futuro algunas cosas pueden cambiar mucho, pero hay otras que no deberían hacerlo. “Imaginemos que nos llega un paciente que padece depresión”, dice. “El primer paso siempre es ver al médico. Luego, sin embargo, existirá la posibilidad de escoger entre diversos tratamientos: un psiquiatra, Prozac o música”.

Después de Dios, la mano del hombre, “Al paciente se le cura, no se le maltrata”

Manos mágicas. Es el huesero más conocido de La Huaca, distrito de Paita. Don Pedro Saldarriaga Villaseca, a sus 93 años no ha perdido el encanto de sus manos para seguir “componiendo” a las personas. Rupturas, fracturas, aberturas de carne; son algunas de sus especialidades. Muchas personas llegan desde lejos en su búsqueda. Piensa que la tecnología trae avance a la sociedad, pero atraso en los sentimientos. La vocación le sale del corazón. La sapiencia, de familia. Y el que las personas se sanen, sólo es cuestión de fe.

Cinthya Alban Espinoza

Son las 10.30 de la mañana. La señora Natalia llegó desde Las Lomas con su hijo. El joven se ha sentido mal de la espalda y desde su tierra ha llegado en busca de don Pedro, quien es conocido en La Huaca, como el huesero. No les es muy difícil dar con la casa. Todas las personas en el pueblo conocen al señor Saldarriaga. Llegan a la vivienda y después de unos minutos pueden encontrarse con él.
El método que emplea don Pedro Saldarriaga para llegar a su paciente, es el mismo que le enseñó su padre, quien también era huesero. Comienza a platicar con sus pacientes. La pregunta que no puede faltar, es de dónde viene. Ello porque día a día llegan personas de diferentes lugares de la región, e incluso de otras partes del país. La conversación va entrando en confianza y don Pedro quiere saber en qué trabaja el joven y cuándo empezó el dolor. “Es muy importante conocer un poco el porqué de la fractura. Las razones influyen mucho”, explica con una sonrisa escondida. Luego conversa un poco de diferentes temas. Cuenta anécdotas de su pueblo y finalmente ingresa el paciente al dormitorio donde empezará a trabajar.
Es así como transcurren los días para don Pedro, quien a sus 93 años no tiene el cansancio para abandonar su trabajo. No hay día, ni hora que las personas no lleguen a su casa por alguna fractura. “No tengo hora exacta para levantarme. Los pacientes llegan hasta en la medianoche y uno cuando se entrega a su profesión por vocación, sólo cumple con ella”.

La mejor de las herencias
Su padre tenía el mismo nombre, Pedro. A la edad de 10 años, don Pedro (hijo), junto a su hermana, Carmen, eran ayudantes de papá. Día a día fueron aprendiendo el trabajo de su progenitor. Sobre todo, aprendían que el curar a las personas, se hacía de corazón. “Mi padre era muy prodigioso en los huesos. Era un traumatólogo empírico. Aprendimos mucho de él. Cuando nos enseñaba, nos explicaba que debemos curar al paciente. No maltratar”, cuenta.
Es por ello que el señor Saldarriaga, tiene la fama de curar sin dolor. Al momento de la sesión –como llama a cada cita- conversa con las personas y ahí las va curando. El paciente, no siente dolor alguno. Afirma, que todo es cuestión de tacto. Que la facilidad para “componer” a la gente, se desarrolla con la continuidad y buena fe.
Es el padre más consentido. Cuando despierta, encuentra al pie de su cama sus sandalias de cuero bien lustradas, su ropa planchada. Sus hijas le llevan el desayuno a la cama. Tratan de complacerlo en todo y que él sienta el amor que le tienen. No descuida a sus pollos, gallinas y gallos. Es un abuelo consentidor y demuestra el cariño a las personas que le rodean.
Sus ojos marrones muestran seguridad. Su lento hablar trasmiten sabiduría. No pierde oportunidad para regalar sonrisas y en toda conversación, pone un poco de humor. Trata de reírse de la vida, para que la vida no se ría de él. Su frente ancha y media calva, son la prueba de lo mucho que ha vivido y cada marca en su rostro le recuerda las alegrías de sus años mozos.

Temores
A pesar que recorrió mucho en la vida y ha salido adelante ante las adversidades que ésta presenta; don Pedro le teme mucho a la muerte. Sonríe con seriedad y miedo, e indica que la muerte es el castigo de la vida más triste que Dios pudo dar. Sus ojos se entristecen y la mirada se le pierde. Ya no tiene ánimos de bromear. Recuerda la pérdida de sus tres hijos y su esposa. Prefiere cambiar de tema antes que la voz se le quiebre por completo. “No es justo que las personas tengamos que morir. Dios nos hubiera quitado los sentimientos y no sufrir por las pérdidas de nuestros seres queridos”, narra con las manos inquietantes.
Sus 3 hijos, son su orgullo. Sus nietos, su felicidad. Las personas a quienes más quiere en la vida. Por quienes en cada amanecer, debe despertar.

A la modernidad
Al huesero de la ciudad no le gusta mucho la tecnología. Explica que a pesar de los grandes inventos que nos facilitan mucho la vida, éstos también la destruyen. Que nos llevan a un desarrollo tecnológico pero a un retraso sentimental. “Las personas están más dedicadas a la televisión, la radio, la computadora; y se olvidan de la familia. Ya no prestan atención a sus hijos. Se olvidan de la comunicación. Del amor. De los sentimientos”.
Inmediatamente, sin que él se dé cuenta, regresó a su pasado y como quien describe una imagen comienza a relatar su vida pasada. “Nosotros dormíamos con la puerta abierta. No había ni traviesos ni zancudos que entraran a la casa. Comíamos bien. La situación era mucho mejor. Hoy se sufre. La vida es más cara”, señala.
Le entristece ver cómo su pueblo se ha transformado. No duda en decir que estaba mejor años atrás, con viviendas de adobe y sin luz eléctrica. La fe de las personas y la confianza en ellas, brillaba aún más. Sin embargo, agrega, hoy en día la maldad reina. Y la ambición por el poder, destruye a las personas. Se ríe de la política de su país y le avergüenza los gobernantes de su tierra. Pero no pierde la esperanza, que el amor por los suyos y la fe que las personas tienen en él, no se lleguen a destruir en este juego que llaman “sociedad”

El tiempo, Perú – enero de 2009 – nota completa

musicoterapia.jpgEl programa de terapia con música, puesto en marcha por el Hospital Universitario La Paz, de Madrid, ha atendido ya a cerca de 4.000 niños. Los primeros resultados constatan una mejora en el estado físico y psicológico del paciente, así como otros efectos positivos relacionados directamente con indicadores clínicos, como pueden ser el aumento de la saturación de oxígeno o la disminución de la frecuencia cardíaca.

Iniciado en 2003 en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, el proyecto y fue ampliándose progresivamente hasta incorporar las unidades de Nefrología (Diálisis), Oncología Pediátrica, trasplantes y algunas unidades del Servicio de Neonatología, informó la Consejería de Sanidad en un comunicado.

La musicoterapia también se ha puesto en marcha recientemente, como proyecto piloto, para los familiares y cuidadores de pacientes adultos enfermos de Alzheimer que son atendidos en el Servicio de Neurología del Hospital La Paz. El objetivo, en este caso, es reducir la carga emocional y de ansiedad que tienen que soportar los cuidadores de estos pacientes durante todo el proceso de la enfermedad.

Enmarcado en el Plan de Humanización del hospital, este programa tiene como objetivo estimular o relajar al paciente que se encuentra ingresado para facilitarle la comunicación, el aprendizaje, la movilidad, la expresión y al mismo tiempo hacerle más fácil su período de ingreso.

Para la aplicación de la música como herramienta terapéutica se ha formalizado un convenio entre el hospital y la Universidad Autónoma de Madrid que servirá, al mismo tiempo, para realizar un completo estudio de investigación sobre el efecto de la música en estos pacientes. Para ello, se cuenta con la colaboración del Master de Musicoterapia de la Facultad de Medicina, que permite que tres musicoterapeutas y 13 alumnos del master puedan ofrecer sesiones de dos horas tres días a la semana en el hospital.